Comparativismo Exculpatorio
Comparativismo Exculpatorio Por Ruben Dario GV Nos encontramos en una nueva semana y analizando lo que compartiría con ustedes, me di cuenta que en el escenario de la conversación pública (y también en la intimidad de la charla privada) se ha normalizado una frase que, con inquietante naturalidad, sirve de salvoconducto moral “Sí, lo hice… pero otros lo hicieron peor”. Es la coartada perfecta de quien reconoce su falta, pero se niega a asumirla del todo. A este hábito mental, tan común como peligroso, bien podríamos llamarlo con aire académico Comparativismo Exculpatorio . El mecanismo es sencillo y eficaz, se admite el hecho reprochable, pero se lo coloca en una balanza adulterada, donde la culpa se mide en función de la de los demás. La mentira propia parece diminuta frente a la mentira ajena, la falta ética se disuelve en un océano de faltas colectivas, y la conciencia queda aliviada con un bálsamo instantáneo que impide el ejercicio más incómodo, mirarse al espejo sin filtros...